Santa Maria Madre de Dios (1/Enero)

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Santa María Madre de Dios

ORACIÓN:

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores. ¡Y en la tierra PAZ! Un deseo de todos los hombres, la paz, que sin Dios es inalcanzable.

 

 

 

  LECTURAS:
  • Números 6, 22-27: El libro de los Números presenta la bendición de Dios sobre el pueblo de Israel.
  • Salmo 66, 2-8: El Señor tenga piedad y nos bendiga.
  • Gálatas 4, 4-7: San Pablo hace una confesión de fe sobre la maternidad divina de María y sobre nuestra condición de hijos de Dios.
  • Lucas2, 16-21: San Lucas nos ofrece la adoración de los pastores y el relato de la circuncisión de Jesús.

Somos testigos de la bondad de Dios en nuestras vidas que se hace presente en los acontecimientos que nos ayudan a crecer como personas.

Nos proponemos hoy, que la madre o la abuela antes de comer, bendiga al resto de la familia con estas palabras: ” El Señor nos bendiga y nos proteja, ilumine su rostro sobre nosotros y nos conceda su favor”.

Hoy comienza un nuevo año y sinceramente nos deseamos unos a otros todas las bendiciones de Dios: buena salud, bienestar, armonía en la familia, felicidad… Este día, al celebrar la fiesta de María, Madre de Dios, incluimos también, con seriedad e insistencia, deseos y plegarias por una paz, profunda y duradera, en un mundo acosado por la violencia, conflictos y luchas fratricidas , ya que María nos dio a Jesucristo, Príncipe de la Paz. Que nuestro sentido de justicia y unidad, de perdón y aceptación mutua, cree la atmósfera propicia en la que la paz pueda crecer en nuestros corazones, en nuestros hogares, en el mundo entero.

Busquemos en Dios y en los hermanos la paz que procede del perdón y de la reconciliación, para participar más profundamente en la fe que nos une a todos en Cristo.            
En nuestros hogares y en nuestras comunidades debemos dar testimonio de esta alegria y paz.

 

Primer domingo de Pascua: Sagrada Familia (28/Dic)

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Primer domingo de Pascua
(Sagrada Familia)
  ORACIÓN:

La familia, el respeto sagrado a la vida y la formación cristiana de los hijos no están de moda. ¡Pero es asegurar un futuro mejor a esta sociedad desquiciada! El niño iba creciendo y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba. Así ha de crecer el cristiano.

 LECTURAS:
  • Eclesiástico 3, 2-6. 12-14: El libro del Eclesiástico expone los deberes y actitudes de los hijos para con los padres.
  • Salmo 127, 1-5: ¡Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos!
  • Colosenses 3, 12-21: San Pablo propone una serie de valores vitales para vivir en la familia de la Iglesia y alude, también, a comportamientos propios del matrimonio cristiano.
  • Lucas 2, 22-40: Lucas describe la pérdida de Jesús en el templo.

Somos testigos de que el amor de Dios se hace presente en la familia de la Iglesia y en cada casa cristiana.

Nos proponemos hoy valorar todo lo bueno que cada miembro aporta en la familia parroquial y en nuestra casa; también queremos superar las diferencias, fracasos y malos momentos que no reflejan el amor de Dios e impiden crecer como personas y como cristianos en la vida familiar de la parroquia y de nuestras casas.

Es bonito el pasaje de Simeón:

“En Jerusalén vivía un hombre justo y piadoso, llamado Simeón, que esperaba la salvación de Israel. El Espíritu Santo reposaba en él  y le había revelado que no moriría antes de que viera al Ungido del Señor.  Simón fue al templo, guiado por el Espíritu. Y cuando los padres del niño Jesús lo llevaron al templo para cumplir con lo establecido por la ley,  él tomó al niño en sus brazos y bendijo a Dios con estas palabras:

 «Señor, ahora despides a este siervo tuyo,
y lo despides en paz, de acuerdo a tu palabra.
Mis ojos han visto ya tu salvación,
que has preparado a la vista de todos los pueblos:
luz reveladora para las naciones,
y gloria para tu pueblo Israel.»
José y la madre del niño estaban asombrados de todo lo que de él se decía.  Simeón los bendijo, y a María, la madre del niño, le dijo: «Tu hijo ha venido para que muchos en Israel caigan o se levanten. Será una señal que muchos rechazarán  y que pondrá de manifiesto el pensamiento de muchos corazones, aunque a ti te traspasará el alma como una espada.»

  

 

NATIVIDAD DEL SEÑOR (25/Diciembre)

 
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Natividad del Señor
Oración: 

Somos testigos de la Buena Noticia: ha nacido Jesús, el Hijo de Dios. Y queremos adorarlo como los pastores hicieron en Belén. También vivimos con alegría esta Buena Noticia.

 Lecturas:
  • Isaías 52, 7-10: El profeta Isaías anuncia que Dios libera a su pueblo del destierro y hace una llamada a vivir esta experiencia con alegría.
  • Salmo: 97, 1-6: Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
  • Hebreos 1, 1-6: La carta a los Hebreos nos recuerda que Dios ha hablado muchas veces y de forma diferente a través de los profetas; hoy nos habla por su Hijo.
  • Juan 1, 1-5.9-18: El evangelio de Juan presenta a Dios hecho carne y Palabra

Nos proponemos hoy bendecir la mesa en la comida, con esta oración: “Te damos gracias, Señor, porque quisiste hacerte hombre y nacer en Belén, para que nosotros podamos vivir siempre contigo. Bendice a todos los que celebramos tu nacimiento y ahora, vamos a compartir estos alimentos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén”.

En esta celebración de la Natividad del Señor somos invitados a tomar conciencia de que Dios ha tomado la iniciativa, El siempre da el primer paso, para llamar a todos y llevar todo a la plena participación de su amor, de su vida y de la misión que realizará su Hijo, que ha asumido la condición humana con todas sus consecuencias para cambiarlo todo. Porque su Natividad es eso: comienzo del cambio radical de toda la humanidad y toda la creación.

Hoy al recordar el nacimiento de Jesús de Nazaret, asumimos que Dios se ha hecho cercano, y solidario, no sólo para ser mejor conocido, sino para alentar a la gente a ser “personas”, como imagen suyas que somos y por tanto asumir la responsabilidad de continuar la tarea que ha realizado El. Una tarea de construcción de la Comunidad mediante la solidaridad en todas las circunstancias.

Fiesta de Navidad y chocolatada

Fiesta de Navidad y chocolatada

 El día 17 de diciembre el Aula de Cultura, Ocio y Comunicación, ha celebrado el fin del primer trimestre de este curso con un pequeño espectáculo. Participaron personas de los distintos talleres y por supuesto del taller de teatro, que escenificó a los siete pecados capitales y sus correspondientes virtudes. Fue muy divertido, todos se rieron mucho.

Después se leyeron deseos y felicitaciones de Navidad y se colgaron en un árbol que estaba muy bien preparado en el escenario.

Terminamos tomando un chocolate con bizcochos que estaban buenísimos y deseando a todos una Navidad muy feliz.

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Pastorada y Belén en Delicias

Ayer, día 21 de diciembre, tras la misa de las 11:00, hicimos una actividad que bien podemos llamar Pastorada, porque, como los patores de belén en aquella memorable Nochebuena, anunciamos a otros la alegría de la Navidad, y su sentido pleno, con el sencillo acto de cantar villancicos en la plazuela previa a la entrada al Cercanías, y la entrega de una felicitación-catequesis. Participaron unos sesenta niños y bastantes grabndes que se unieron… diriguiso por el bueno de Antonio Caro, que se desgañitaba para cantar y tocar…

Por la tarde un avezado grupo de jóvenes de Acción Católica. Con nocturnidad, pero sin alevosía, tras la misa de 20:’00, montaron el Belén de este año. Más grande y con una nueva disposición, alberga un par de peronajes no tradicionales, nada que ver con los irreverentes defecadores de la tradición norlevantina, que mal rayo los parta, sino con seres de elevada condición…

Cuarto domingo de Adviento (22/Dic)

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Cuarto domingo de Adviento
ORACIÓN: Pedimos al Padre que derrame su gracia sobre nosotros para que los que conocemos el misterio de la Encarnación de Cristo, podamos llegar por su pasión y muerte, a la resurrección; también pedimos tener una mayor preparación para celebrar el misterio del nacimiento de su Hijo, cuanto más se acerca la fiesta de la Navidad.
LECTURAS:
  • Samuel 7, 1-5.8b-11.16: El reino de David durará por siempre en la presencia del Señor.
  • Salmo 88: Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
  • Romanos 16, 25-27: Pablo nos dice que ahora se ha manifestado el misterio mantenido oculto durante siglos.
  • Lucas 1, 26-38: María dice sí a Dios y el Verbo se hace carne.

 Antes de que nazca Jesús, el Evangelista dice que llevará el nombre de «Emmanuel», que significa «Dios-con-nosotros». Su indicación no deja de ser sorprendente, pues no es el nombre con que Jesús fue conocido.

En realidad, está ofreciendo a sus lectores la clave para acercarnos al relato que nos va a ofrecer de Jesús, viendo en su persona, en sus gestos, en su mensaje y en su vida entera el misterio de Dios compartiendo nuestra vida. Esta fe  anima y sostiene a quienes seguimos a Jesús.

Dios está con nosotros. No pertenece a una religión u otra. No es propiedad de los cristianos. Tampoco de los buenos. Es de todos sus hijos e hijas. Está con los que lo invocan y con los que lo ignoran, pues habita en todo corazón humano, acompañando a cada uno en sus gozos y sus penas. Nadie vive sin su bendición.

Dios está con nosotros. No escuchamos su voz. No vemos su rostro. Su presencia humilde y discreta, cercana e íntima, nos puede pasar inadvertida. Si no ahondamos en nuestro corazón, nos parecerá que caminamos solos por la vida.

Dios está con nosotros. No grita. No fuerza a nadie. Respeta siempre. Es nuestro mejor amigo. Nos atrae hacia lo bueno, lo hermoso, lo justo. En él podemos encontrar luz humilde y fuerza vigorosa para enfrentarnos a la dureza de la vida y al misterio de la muerte.

Dios está con nosotros. Cuando nadie nos comprende, él nos acoge. En momentos de dolor y depresión, nos consuela. En la debilidad y la impotencia nos sostiene. Siempre nos está invitando a amar la vida, a cuidarla y hacerla siempre mejor.

Dios está con nosotros. Está en los oprimidos defendiendo su dignidad, y en los que luchan contra la opresión alentando su esfuerzo. Y en todos está llamándonos a construir una vida más justa y fraterna, más digna para todos, empezando por los últimos.

Dios está con nosotros. Despierta nuestra responsabilidad y pone en pie nuestra dignidad. Fortalece nuestro espíritu para no terminar esclavos de cualquier ídolo. Está con nosotros salvando lo que nosotros podemos echar a perder.

Dios está con nosotros. Está en la vida y estará en la muerte. Nos acompaña cada día y nos acogerá en la hora final. También entonces estará abrazando a cada hijo o hija, rescatándonos para la vida eterna.

Dios está con nosotros. Esto es lo que celebramos los cristianos en las fiestas de Navidad: creyentes, menos creyentes, malos creyentes y casi increyentes. Esta fe sostiene nuestra esperanza y pone alegría en nuestras vidas.

 

 

Tercer domingo de Adviento (14/Dic)

 

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Tercer domingo de Adviento

ORACIÓN:

Pedimos a Dios que nos conceda celebrar la Navidad con alegría desbordante, y que la comunión recibida nos prepare a las fiestas que se acercan, purificándonos de todo pecado.

 

 
LECTURAS:
  • Isaías 61,1 2a. 10-11: Llega el final de los tiempos mesiánicos, viene la salvación y con ella la fortaleza y la alegría.
  • Salmo Lc 1, 46-50. 53-53: Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.
  • Primera Tesalonicenses 5, 16-24: El apóstol Pablo anima a la alegría, la acción de gracias y la oración hasta la venida última del Señor.
  • Juan 1, 6-8. 19-28: Juan ha sido enviado para ser testigo de la luz.

Vivimos en tiempos de crispación y hasta de desaliento. Hay una lista interminable de razones para el desaliento y la tristeza: la violencia que no cesa en muchos rincones de la tierra, la injusticia que cubre la vida de millones de personas, la indiferencia ante la Buena Noticia del Evangelio de nuestra sociedad satisfecha en sus propias redes, la insolidaridad ante el pobre y desvalido… Tantas razones para el desaliento y la tristeza.

            Pero hoy, se nos anuncia la alegría como lo hizo Isaías y Pablo en otro tiempo: “La verdadera alegría se encuentra en el Señor. Las demás cosas, a parte de ser mudables, no nos proporcionan tanto gozo que puedan impedir la tristeza ocasionada por otros avatares,.

            El profeta Isaías ha reflexionado profundamente sobre el verdadero designio de Dios. Éste no se manifestará de la manera brillante que esperan los hombres, sino que se dará a conocer a través de un “ungido”, preocupado sobre todo por los pobres de este mundo. Esta salvación se manifestará por la justicia y por la alabanza al Dios vivo.

            El apóstol Pablo escribe a la Comunidad de Tesalónica.  Les invita a que vivan en plenitud la vida en Dios, manifestado plenamente en Jesucristo, la verdadera alegría.  

            Y la seguridad en la cercanía del Señor, que debe ceñir toda la vida cristiana, la concreta en tres aspectos:

  1. La alegría confiada y pacífica, en toda circunstancia.
  2.  La superación de toda preocupación y angustia
  3.  La oración de súplica y acción de gracias al Dios de la paz.        

            Muchos hombres y mujeres ante el sufrimiento y los contratiempos se desesperan y se vuelven tristes, aquellos penetrados del Espíritu de Cristo presentan su vida como una ofrenda a Dios y descubren una oportunidad para vincularse más a Cristo y “saben esperar”.

             El convencimiento de que Dios viene a nosotros, razón definitiva para la esperanza y la alegría, motiva un cambio de nuestra condición y posibilita un giro total de conversión a nuestra vida. Así lo advierte Juan Bautista en su predicación para “preparar el Camino al Señor”.

            Juan propone cambio concretos en la vida de cada uno de nosotros, que siguen siendo necesidades previas para la venida del Señor y su verdadera misión es la de preparar el camino para la llegada del Mesías.

 

Segundo domingo de Adviento (7/Dic)

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Segundo domingo de Adviento

Oración:

Pedimos al Padre que nos guíe con su sabiduría a salir con ánimo al encuentro de Cristo, para poder participar plenamente de su vida, que nos dé lucidez para poder apreciar los bienes de la tierra amando intensamente los del cielo.

 

Lecturas
  • Isaías 40, 1-5. 9-11: El profeta invita a preparar el camino al Señor.
  • Salmo 84: Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.
  • 2ª Pedro 3, 8-14: Esperamos un cielo nuevo y una nueva tierra.
  • Marcos 1, 1-8: Juan Bautista anima a prepararse para recibir al que viene detrás de él.

El Adviento es el anuncio de espera porque el Señor está cerca: nos invita a mirar al futuro y nos abre a la esperanza. “La esperanza es la virtud teologal por la que aspiramos al Reino de los cielos y a la vida eterna como felicidad nuestra, poniendo nuestra confianza en las promesas de Cristo y apoyándonos no en nuestras fuerzas sino en los auxilios de la gracia del Espíritu Santo” .

Es tiempo para celebrar y para recordar. En este tiempo lanzamos un grito de alegría desde lo profundo de nuestra existencia porque sabemos que “la salvación anunciada es la salvación que nos trae el Señor”, que nos exige un esfuerzo de cambio personal, una profunda renovación y conversión.

En este segundo domingo de Adviento, la figura de Juan el Bautista es el eje central del evangelio: desde la austeridad, la justicia y la honradez, Juan anuncia la llegada de Dios. Y les pide cambiar sus vidas, mejorar sus caminos y pedir perdón por sus pecados.

Primer domingo de Adviento (30/Nov)

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Primer domingo de Adviento

Oración

Pedimos a Dios que avive en nosotros el deseo de salir al encuentro de Cristo, para merecer poseer el Reino eterno; también que nos enseñe a descubrir el valor de los bienes eternos y a poner en ellos el corazón.

 
Lecturas
  • Isaías 63, 16b-17; 64 1, 3b-8: el pueblo, reconoce sus pecados y pide al Señor que rasgue los cielos, baje y vuelva con ellos, ya que es su Padre.
  • Salmo 79: Señor Dios nuestro restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.
  • 1ª Corintios 1, 3-9: Pablo recuerda lo que aguardamos, la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.
  • Marcos 13, 33-37: Jesús invita a estar preparados ante su última venida.

Llenos de esperanza por la venida de Jesús hemos preparado con gran cariño la corona de Adviento; en este primer domingo se encenderá una vela. La hemos hecho con ramas verdes, para que nos acompañe en nuestra parroquia en este tiempo de preparación para la venida de Jesús.

La tierra, Señor, se alegra en estos días y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo, el Señor, que se avecina su llegada como luz esplendorosa, para iluminar a los que están en las tinieblas del egoísmo, del dolor y del pecado. Te pedimos Señor, que al ir encendiendo estas velas nos ilumines a todos nosotros, con el esplendor de aquel que con su luz, iluminará todas las oscuridades.

Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primera semana del Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados y recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque Tú nos traes la luz más clara. La paz más profunda y la alegría más verdadera, estará en todos los corazones y en todas las familias.

 

El tradicional rastrillo parroquial

El tradicional rastrillo parroquial

El rastrilo parroqial ofrece labores que algunas señoras, con mucho cariño, han confeccionado. Todo lo que se recauda será a beneficio de la parroquia.

Os esperamos. Seguro que encontraréis algo que os guste y útil para regalar en estas fiestas navideñas.

Permanecerá abierto abierto el sábado de 19:30 a 21:00. Los domingos tras las misas de mañana y tarde.

Los días de apertura serán cinco:

  • 30 de noviembre
  • 1 de diciembre
  • 6 de diciembre
  • 7 de diciembre
  • 8 de diciembre

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